
The Car & the Dog
ca 1886
Un automóvil temprano circula a una velocidad considerable. Las ruedas se mueven y el polvo se levanta del suelo. La dama en el automóvil se ve obligada a sujetar su sombrero mientras su bufanda ondea detrás de ella. Se inclina hacia atrás y su expresión sugiere que está bastante sorprendida por la rapidez con la que circula el automóvil. Un perro incluso tiene que correr para seguir el ritmo del automóvil. El señor al volante, en cambio, parece estar cómodo tras la palanca de mando de su automóvil. El primer automóvil fue patentado por Karl Benz en 1886, cuando el transporte estaba dominado por el caballo y el carruaje. Los cocheros estaban acostumbrados a dirigir con riendas que tiraban a izquierda y derecha para guiar a los caballos. Esta técnica se trasladó al automóvil, donde una sencilla palanca de mando determinaba la dirección de las ruedas.


