
Stanley 20-hp Model F Touring Car
Bajo el redondo ‘capó’ de este Stanley Steamer se encuentra la caldera de vapor.
Bajo el redondo ‘capó’ de este Stanley Steamer se encuentra la caldera de vapor. También se aprecia por los numerosos conductos y grifos bajo la caldera, en la que hay unos 900 tubos de llama. El motor bicilíndrico de 20 CV está conectado directamente al eje trasero y la construcción está protegida con una placa de cobre. El punto débil del diseño es que el vapor no se condensa en agua y, por tanto, no se reutiliza. El vapor se libera directamente a la atmósfera. Por ello, la capacidad de 105 litros del depósito de agua solo basta para una distancia de entre 65 y 80 kilómetros. Las ruedas tienen un diámetro de 36 pulgadas y están pensadas para alcanzar altas velocidades. Fíjese también en los cristales de los faros, magníficamente tallados, de este automóvil. La elegante carrocería se denomina ‘Roi des Belges’. Stanley es la marca más conocida entre los fabricantes de automóviles de vapor. También fue la que más tiempo existió: casi treinta años. En 1906, una versión de competición del automóvil de vapor Stanley, el ‘Beetle’, alcanza una velocidad máxima de 204 km/h en la playa de Ormond, cerca de Daytona, en Florida. Este bólido es el primer automóvil cuya forma se desarrolló con ayuda de un túnel de viento. En distancias cortas, los Stanley Steamer suelen ser más rápidos que los automóviles de gasolina.
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