
Chrysler Town & Country Convertible
El nombre ‘Town & Country’ surgió de una manera muy prosaica. Uno de los diseñado-res de Chrysler comentó que el frontal del coche parecía muy ‘town’ y la parte de madera muy ‘country’. Eso es realmente todo.
El nombre ‘Town & Country’ surgió de una manera muy prosaica. Uno de los diseñadores de Chrysler comentó que el frontal del coche parecía muy ‘town’ y la parte de madera muy ‘country’. Eso es realmente todo. Este Chrysler Town & Country Convertible puede transportar a seis personas con la mayor facilidad. El coche mide 5,63 metros de largo y pesa, gracias a la estructura de madera, unos 2.500 kilogramos. La mayoría de los modelos tienen seis cilindros, pero este tiene un motor de ocho cilindros y 5,3 litros de 135 CV. No es rápido, pero sí adecuado. De serie, el Chrysler lleva una caja de cambios semiautomática ‘Fluid Drive’ con acoplamiento hidráulico. Las cajas automáticas en aquella época aún están en sus comienzos. El segundo parabrisas para el compartimento trasero es un accesorio poco común. Después de la guerra, Chrysler retoma el programa Town & Country con un modelo completamente nuevo, mientras otros fabricantes de automóviles siguen produciendo modelos de preguerra simplemente rediseñados. El coche no es barato: un Town & Country cuesta unos 3.500 dólares y por ello es más caro que un Cadillac medio. La carpintería del Town & Country también es muy cara: una puerta cuesta 234 dólares, más de tres veces lo que cuesta una puerta de acero, que vale 73 dólares. A finales de los años cuarenta, la madera auténtica se sustituye por una especie de chapa de madera llamada Di-Noc, pero en ese momento la popularidad del modelo ya está disminuyendo.
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